Interlocución técnica directa con el ajustador designado, sustento documental y respuesta punto a punto a cada observación.
El ajustador es designado y pagado por la aseguradora. Su informe final es la base del pago que recibirá el cliente. Sin contraparte técnica, ese informe no tiene quien lo cuestione.
El proceso de ajuste no es un trámite administrativo. Es una instancia técnica donde se define cuánto paga la aseguradora. La diferencia entre un ajuste bien defendido y uno no defendido puede representar porcentajes significativos del valor del siniestro.
Cada observación del ajustador debe ser respondida con documentación específica. Sin un profesional que conozca la metodología de ajuste, el cliente acepta —sin saberlo— condiciones que reducen su indemnización.
Analizamos toda la documentación antes de la primera reunión con el ajustador.
Definimos los puntos técnicos que deben ser sostenidos y los que admiten negociación.
Acompañamos cada visita técnica y dejamos constancia escrita de lo actuado.
Emitimos respuesta técnica a cada observación o reserva dentro de los plazos del proceso.
El ajustador ya realizó una inspección y el cliente no tenía representación técnica
La aseguradora designó un ajustador externo (firma internacional) para un siniestro de alto valor
El ajustador emitió reservas sobre la cobertura sin explicar su base técnica
Diferencia significativa entre el daño real documentado y la valoración preliminar del ajustador